Relato de una visita a San Felix – Valle de la Samaria

 

Foto: Kelly Hendriks

A continuación les compartimos un texto escrito por Kelly Hendriks, una antigua estudiante de Hablea, quien ahora tiene un muy buen nivel de español. Kelly desa compartir con nosotros y con quienes viajan por Colombia y aprenden español un poco sobre algunos de sus viajes. Esperamos que disfruten los capítulos que les compartiremos en nuestro blog.

De Salamina a San Felix.

La ruta de Salamina a San Félix es muy linda. Subimos 1000 metros en altitud, entonces la temperatura baja.

Bajamos del bus en el parque de San Félix y una chica nos pregunta con mucha curiosidad de dónde venimos y qué idiomas hablamos. ¡Qué linda! Dos hombres y una niña pequeña se unen a nosotras. Nos comparten algunos tips e incluso la niña pequeña nos cuenta sobre el valle.

Visitamos la tienda de lácteos famosa, para ver cuáles son los productos que venden (hay queso, mantequilla, yogurt, postres y más). Prometemos regresar mañana cuando volvamos a Salamina.

Caminamos 6 kilómetros del pueblo al valle (es subiendo, hasta 3200 metros de altitud), acompañadas de dos perritos amables. Descubro en ruta que a los caballos y a mulas en esta región les gustan los bananos y su cáscara. ¡No lo sabía!

La caminata es asombrosamente hermosa. El paisaje es una mezcla de prados verdes, palmas de cera y manchas de otros tipos de árboles. El aire es puro. Estamos felices de haber caminado y no haber cogido un jeep. La vista en el mirador es super linda. Sentimos gratitud por poder pasar la noche aquí.

Al día siguiente.

El día siguiente despertamos con los sonidos de vacas y de un gallo. No hace tanto frío aunque estemos a 3000 metros de altitud. Afuera, el sol trata de abrirse paso entre las nubes. Disfruto la paz y tranquilidad de la madrugada.

La estadía incluye un desayuno y un tour en el que el guía explica mucho sobre el proyecto de conservación. Es triste que las palmas de cera están muriendo. Ya sea porque la gente robó la cera (solo producen cera una vez en la vida) o porque las vacas comen las palmas.  Los dueños de esta finca decidieron hace 9 años de cambiar su trabajo y disminuyeron el número de vacas para proteger y cultivar las palmas.

El loro orejiamarillo, una especie endémica, depende de la palma de cera. Si las palmas de cera desaparecen, los loros se extinguirán. Podemos caminar en los senderos del valle. Es increíble ver las palmas en el bosque, su hábitat natural. Es como en el pasado, antes de que la gente empezó de cultivar el suelo y a cortar las palmas.

 

Foto: Kelly Hendriks

Para mí este lugar es más interesante y agradable que el Valle de Cocora. Es tranquilo, puedes visitar o pasar la noche en el valle, no hay muchos turistas y con tu visita apoyas al proyecto. El Valle de Cocora es el valle más conocido en Colombia, pero en mi opinión, hay otros más interesantes y lindos.

Si desan una recomendación para hacer un recorrido por el Mirador Valle de la Samaria pueden ver su instagram @miradorvsamaria