A continuación les compartimos un texto escrito por Kelly Hendriks, una antigua estudiante de Hablea, quien ahora tiene un muy buen nivel de español. Kelly desa compartir con nosotros y con quienes viajan por Colombia y aprenden español un poco sobre algunos de sus viajes. Esperamos que disfruten los capítulos que les compartiremos en nuestro blog.
Salamina

Foto: Kelly Hendriks.
Estoy feliz de haber podido huir de la ciudad (Manizales) y salir a las montañas. Hablando de eso, el tour en el bus fue un desafío. Una silla al frente, pastillas para el mareo y solo ver al frente para no vomitar. Qué lástima porque la vista era espectacular. Sin embargo, traté de disfrutarla cada parada.
Salamina está ubicado en la cima de una montaña; impresionante, de verdad. El pueblo tiene un sentido muy local. Esto se confirma porque no veo otros turistas gringos y la gente local me ve con curiosidad y amabilidad.
Al final del primer día decido que quiero ir al mirador ‘rápidamente’ mientras las nubes desaparecen. Las calles son MUY empinadas! Respecto a la gente que vive aquí. Salí a tiempo, las nubes cubren el sol otra vez.
El mirador simplemente es un prado, aunque la vista sea es muy bonita! Bajar es más fácil que subir, la caminata es un buen entrenamiento.
Al día siguiente.
El día siguiente el cielo está despejado y parece que va a ser un día lindo. No hay nadie en la oficina de turismo y no veo nada cuando busca rutas para caminar. Veo un sendero en un app que baja al río y sube en el regreso al pueblo. La primera parte tiene vistas increíbles sin obstáculos.

Foto: Kelly Hendriks.
Siento mucha gratitud por poder experimentar este paisaje. Los senderos no son fáciles, el ritmo es despacio, también porque quiero parar unos minutos para admirar la belleza de este lugar. No hay nadie, solo mariposas y una única vaca. Más cerca del río es más asombroso, es muy agradable en el calor.
Sigo bajando hasta que encuentro el primer puente. El sendero sigue el río, a veces es muy estrecho. Me pierdo un poco cuando estoy en una plantación de caña. Afortunadamente, encuentro a un empleado que recoge caña de azúcar, es una persona muy amable. El me cuenta donde está el sendero al segundo puente. Un local allí me cuenta que hay un bus al pueblo. Un Willy lleno con gente aparece.
Puedo viajar atrás del Willy, con mi nariz encima de una bolsa de naranjas (no entiendo qué pasó acá), ¡no está mal! Recogemos aún más pasajeros, está ocupado atrás. Al fin del día recibo un regalo: el cielo está en llamas, ¡espectacular!
Algunos platos interesantes en la región.
En la noche voy a un café que se llama El Polo. En este café tienen dos platos típicos. El primero es ‘huevos al vapor’. Ponen los ingredientes (creo solo huevos, mantequilla y sal) en una taza. Preparan los huevos con el vaporizador de una máquina de café anticuado. El postre para mí, se llama ‘Macana’. Mezclan azúcar, leche, galletas, mantequilla y yemas de huevo en una taza. También lo preparan al vapor y después ponen canela encima.

Foto: Kelly Hendriks.
Dicen que es en este café donde inventaron los dos platos en 1955.
Kelly.